El fracaso de «La puerta del cielo» truncó su carrera en Hollywood

Aunque no han transcendido las causas de la muerte, sí se sabe que el abogado y amigo de Cimino, Eric Weissmann, trató de contactarle por teléfono en los últimos días y que al no lograr localizarlo avisó a la Policía, que lo encontró muerto en la cama.

Esto contradice las declaraciones del director del Festival de Cannes, Fremaux, que en twitter indicaba que el realizador había «falleció en paz, rodeado de sus familiares y de las dos mujeres que lo amaron».

«Nuestro trabajo juntos es algo que siempre recordaré», ha manifestado en un comunicado Robert De Niro, el protagonista de «El cazador». «Lo echaremos de menos», ha añadido.

A pesar de ese trabajo monumental, su siguiente proyecto, el western «La puerta del cielo» («Heaven’s Gate», 1980), fue un fracaso histórico que a punto estuvo de arruinar al estudio United Artists y que reflejará para siempre el eterno pulso entre el arte y las finanzas.

Aquella superproducción acabó con la prometedora trayectoria en Hollywood de Cimino, quien por entonces únicamente había rodado «Un Botín de 500.000 Dólares» (1974), junto a Clint Eastwood y Jeff Bridges (nominado al Óscar por su labor), y «El Cazador».

La insistencia de Cimino por grabar en escenarios naturales multiplicó el presupuesto previsto inicialmente para «La puerta del cielo» que, además, se topó con el rechazo de los propietarios de las salas de cine ante la exagerada duración de la obra: 219 minutos.

En realidad, la intención de Cimino era estrenar el filme con su duración original: 325 minutos. United Artists retiró el filme de circulación, redujo drásticamente su duración y lanzó una nueva versión, pero tampoco convenció al público.

El rodaje comenzó en abril de 1979 y concluyó 11 meses después, en marzo de 1980. El presupuesto inicial era de 7,5 millones de dólares y el estudio finalmente acabó poniendo 35,1 millones en manos de Cimino, sin contar con los 11,5 millones destinados a la publicidad de la obra. La taquilla apenas llegó a los 3,4 millones de dólares en Estados Unidos.

Tras aquella debacle, los intentos de Cimino por encauzar su carrera fueron esporádicos: «Manhattan Sur» (1985), «El Siciliano» (1987), «37 Horas Desesperadas» (1990), y» Sunchaser» (1996).

Sus inicios en la industria llegaron a través de la escritura de guiones como «Naves Misteriosas» (1972) y «Harry, el fuerte» (1973), donde conoció a Eastwood.

Después, el éxito de «Un Botín de 500.000 Dólares» le abrió las puertas a grandes ofertas de Hollywood, aunque siempre tuvo claro que quería buscar proyectos por los que sintiera verdadera pasión.

Ese fue el caso de «El Cazador», una historia creada por él mismo sobre tres trabajadores del acero a los que Vietnam cambiará sus vidas para siempre. La cinta se alzó con cinco Óscar y dejó secuencias para el recuerdo como la de la ruleta rusa a cargo de Christopher Walken.