Rechazada por Cannes, la película muestra a jóvenes que ponen bombas en el París de nuestros días

Desde su génesis, el sexto largometraje del cineasta francés Bertrand Bonello tras «Le Pornographe» (Semana de la Crítica de Cannes 2001), «Tiresia» (competición Cannes 2003), «De la guerre» (Quincena de los Realizadores de Cannes 2008), «Casa de tolerancia» (en competición en Cannes 2011) y «Saint Laurent» (en competición en Cannes 2014), estuvo acompañado de un fuerte aroma a polémica, ya que se centra, como había declarado el cineasta a la revista Les Inrockuptibles en enero del 2015, sobre «jóvenes que ponen bombas en el París de nuestros días», con personajes «salidos de diferentes ámbitos sociales, para evitar toda estigmatización posible, como la de que el origen de este problema está en los suburbios o en el Islam». En el reparto destacan nombres como los de Finnegan Oldfield, Vincent Rottiers, Manal Issa y Hamza Meziani.

Así, el guion, escrito por el director, empieza en una mañana de París. Un puñado de jóvenes, de diferente fondo social, coreografía un extraño baile en los laberintos del metro y las calles de la capital. Aunque cada uno por su lado, parecen seguir un plan. Sus gestos son precisos, casi peligrosos. Convergen hacia un mismo punto, unos grandes almacenes, en el momento en que cierra sus puertas. Pronto París explota y el asalto empieza…

«Nocturama» ha sido producida por Edouard Weil y Alice Girard para Rectangle Productions junto a Wild Bunch y My New Pictures, ha contado con un presupuesto de 5,61 millones de euros, con coproducciones de Arte France Cinéma y las alemanas Pandora y Arte Deutschland/WDR.