«DAVID NO QUIERE DORMIR LA SIESTA”, LA MIRADA DE UN NIÑO SOBRE UN CENTRO CLANDESTINO DE DETENCIÓN

Norma Aleandro regresa a los años de dictadura, cosa que no
había hecho desde la oscarizada «La historia oficial», Producida por
El Ansia Producciones y San Luis Cine, «Andrés no quiere dormir la
siesta» tiene su acción en 1977. Su protagonista es Andrés, un niño de
ocho años, que tras la muerte de su madre, Nora, en un accidente, debe ir a
vivir con su hermano Armando a la casa de su abuela Olga y su padre Raúl. Con
la muerte de Nora, la familia de su marido descubre que ella estaba relacionada
con movimientos guerrilleros de la época. Esta noticia afecta especialmente a
Olga, quién se siente traicionada en su confianza. Olga es la cabeza de la
familia, maneja a todos con hilos muy sutiles, nada pasa sin que ella lo sepa.
Andrés no tiene lugar propio, duermen en una cama que arman y desarman
diariamente en el living de la casa. Acostumbrado a un trato amable siente
mucho el trato áspero y severo de su padre.

En el barrio donde vive funciona un Centro Clandestino de
Detención. Es un secreto a voces. La cara más reconocida del centro es la de
Sebastián, que siempre esta parado en la puerta y mantiene conversaciones
casuales con Andrés. Los chicos del barrio juegan en un terreno baldío vecino al
del Centro de Detención, y a veces se saltan a ese terreno para buscar objetos
para sus juegos. Andrés convivirá con su familia y deberá adaptarse a las
nuevas reglas de la casa, por esto se irá transformando, de un chico
extrovertido e hiperactivo a un chico callado y siempre al acecho. Aprenderá a
callar y a ser observador, a esperar el momento para hacer las cosas.

Junto a Norma Aleandro, que da vida a Olga, intervienen
también Celina Font, Marcelo Melingo, Ezequiel Díaz y Alicia Aller.