LA EVOLUCIÓN DE VARIOS MIEMBROS DEL PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA DESDE 1940 HASTA LOS AÑOS DE LA TRANSICIÓN

La película, dirigida por Pablo Llorca, está protagonizada por Pedro Casablanc, Antonio Durán Morris, Luis Miguel Cintra y Alberto Jiménez, entre otros. El rodaje se ha desarrollado a lo largo de todo un año. El motivo de una duración tan larga ha sido la necesidad de rodar en las cuatro estaciones del año, que se corresponden con los periodos de la película. La película ha sido rodada en la antigua cárcel de Segovia –antes de su demolición parcial-, así como en Madrid, Alcalá de Henares y diversos localizaciones francesas. Se espera su finalización completa para finales de verano.
Dividida en cuatro partes más un epílogo, la película traza el recorrido de varios militantes comunistas desde la primera posguerra española hasta la actualidad. En la primera parte, 1945, un comando, coordinado por Daniel Duarte, atenta contra un militar. Es un golpe exitoso pero que se salda con la detención, tortura y muerte de los activistas.
En la segunda parte vemos la convivencia en prisión de varios dirigentes del partido, Álvaro Bolívar y Daniel Duarte entre otros. Descubierto éste como responsable principal del PCE en el interior, sufre el intento prolongado para quebrarle moral y físicamente. Daniel Duarte llevará su resistencia hasta la muerte. En la tercera, en 1959 (vísperas de la Huelga Nacional Pacífica) y centrada alrededor de una carta enviada a la familia por Bolívar, aun en prisión, los presos plantean el cambio de estrategia en la lucha contra el régimen: abjuran de la lucha armada y promueven la resistencia política activa. Sin embargo la distancia entre la percepción que tienen de la realidad desde el interior de la prisión y la sociedad, que conocemos a través de Elisa, una joven que sirve de enlace, se va ensanchando.
Veinte años más tarde y ya en la etapa democrática (parte cuarta) asistimos al IX Congreso del partido, donde Bolívar y otros militantes veteranos luchan por el mantenimiento del marxismo-leninismo. Tras una lucha feroz serán derrotados. El consuelo será un libro lleno de fotografías con la historia del partido. El epílogo es un breve apéndice, situado en la actualidad, en el que vemos a un Bolívar anciano junto a sus nietos adolescentes, antifascistas activos, con los que navega por internet. La llegada de un inmigrante para reparar el aparato de aire acondicionado también marcará la situación.
«La película no es sobre el pasado político o social español, aunque buena parte de la misma transcurra en el país bajo el franquismo y la Transición», dice Pablo Llorca. «Con más precisión, desarrolla las figuras de varios militantes comunistas y su evolución en un período histórico largo, que conecta lo pasado y el presente a través de renuncias sucesivas por parte de aquéllos. La suma de esas renuncias, en busca de la adaptación a las circunstancias sucesivas, conduce a un alejamiento progresivo del punto de partida, con el resultado de desvanecerse», afrma el director.