El filme argentino de Diego Rafecas escoge la Seminci de Valladolid para su estreno mundial

La película sigue a un joven encarcelado después que la Policía le encontrara en estado de sobredosis. Está acusado de volar una de esas cocinas urbanas donde se fabrica la droga, matando a los responsables, pero también a personas inocentes. Su madre, una importante senadora del Congreso de Buenos Aires, se ve envuelta en un instante en una insondable pesadilla. Su único hijo es acusado de terrorista y los medios lo implican en una guerra de narcotráfico. Para evitar la prisión, su madre lo hará pasar por adicto a las drogas, internándolo en un prestigioso centro de rehabilitación, donde, al volver a la conciencia, irá desentramando su pasado. La obra es una denuncia sobre uno de los problemas que no entienden de clases sociales, al tiempo que refleja el callejón sin salida en el que se encuentran los adictos y, muchas veces, sus familias.
El director, Diego Rafecas, los actores Tomás Fonzi y Romina Richi y el distribuidor Pascual Condito han estado en el Salón de los Espejos del Teatro Calderón tras el primer pase de su película.
Este largometraje, que Diego Rafecas ha basado en su propia experiencia con la adicción a las drogas y el proceso de desintoxicación, es también «una denuncia política y un intento de mostrar lo que está pasando ahora en Argentina, donde las Madres del Paco luchan por acabar con esta droga que es un arma de exterminio y genocidio en las zonas más desfavorecidas del país». Rafecas estuvo internado a los 19 años en un centro de rehabilitación de la capital argentina. Veinte años después ha vuelto a recorrer este tipo de instalaciones para conocer cómo han evolucionado los centros de desintoxicación tras la irrupción en el mercado de drogas tan devastadoras como «paco”, fabricada con los deshechos de la cocaína. Uno de los colectivos que le ayudaron a tener una visión más completa sobre las secuelas de la adicción fue una asociación de madres afectadas por esta sustancia.
Los intérpretes han reconocido que sus personajes han supuesto un gran esfuerzo, tanto a nivel físico como mental, que ha merecido la pena y en todo momento se han sentido muy cómodos y arropados por el director.
Pascual Condito ha anunciado el estreno mundial de la película para marzo de 2010 y ha celebrado haber escogido la Seminci para la premiére, puesto que el prestigio de la Semana ha abierto las puertas de muchos otros festivales internacionales a este film.