A LA HORA SEÑALADA

    1
    Titulo original: Nick of time
    Año: 1995
    País: EE.UU.
    Duración: 90 min.
    Dirección: John Badham
    Guión: Patrick Sheane Duncan.
    Música: Arthur B. Rubinstein. Temas musicales: “Marching Band Music”, interpretado por miembros de The Locke High School Band, dirigidos por Greg Broadous; “Surfin' Ary, Bouncin' at the Bonaventure”, interpretado por Michael Lang; “Bossa Antiqua”, interpretado por Michael Lang; “Turnabout March”; “Celebration”; “When The Saints Go Marching In”; y “Firestar”.

    Intérpretes

    Johnny Depp, Courtney Chase, Charles, Christopher Walken, Roma Maffia, Marsha Mason, Peter Strauss, Gloria Reuben, Bill Smitrovich. G.D. Spradlin, Yul Vazquez, Edith Diaz, Armando Ortega, C.J. Bau, Cynthena Sanders, Dana Mackey, Christopher Jacobs, Charles Carroll, Miguel Nájera, Jerry Tondo y Lance Hunter Voorhees

    Sinopsis

    Gene Watson (Johnny Depp) acude a Los Angeles con Lynn (Courtney Chase), su hija de seis años para asistir al funeral de su ex-esposa. Sin embargo, lo que parece que iba a ser un día normal cambia radicalmente cuando tienen la mala suerte de estar en el lugar precio a la hora adecuada: la Estación central de Los Ángeles, a las 12 del mediodía. En un determinado momento y según se bajan del tren, son abordados por dos siniestros desconocidos que, haciéndose pasar por policías, son tomados como rehenes y llevados a una furgoneta. Allí proponen a Watson algo increíble, que mate a la gobernadora del Estado Eleanor Grant (Marsha Mason), que se encuentra en plena campaña política en un hotel frente a la estación. De no cumplir la misión, Watson no volverá a ver a su hija Lynn con vida. El plan de los secuestradores es delirante pero muy hábil: por medio de una filmación de video casero, quieren que Watson parezca un asesino solitario poseído por un demente afán de venganza. Así, el contable solo dispondrá de 90 minutos para salvar a su hija convirtiéndose en un asesino

    Comentario

    Intenso e interesante thriller con la acción transcurriendo en tiempo real, es decir con el tiempo de la ficción coincidiendo con el del metraje del filme, a cargo de John Badham, un director que se sabe mover muy bien por el género, que dosifica con perfección dramatismo y escenas trepidantes, y con Johnny Depp convertido aquí en un padre coaccionado por unos terroristas capaz de hacer cualquier cosa con tal de salvar a su hijita. Frente a él, el excelente Christopher Walken vuelve a interpretar al malvado de turno. Una brillante narración, sin elipsis ni saltos en el tiempo, que busca sobre todo un eficaz realismo y que, como en algunas películas de Hitchcock (“Extraños en un tren”), un hombre tranquilo e inocente es acosado para que cometa un asesinato.