ADIÓS A LAS ARMAS (1932)

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    Titulo original: A Farewell to Arms
    Año: 1932
    País: EE.UU.
    Duración: 89 min.
    Dirección: Frank Borzage
    Guión: Oliver H.P. Garrett y Benjamin Glazer, basado en la novela Adiós a las armas, de Ernest Hemingway.
    Música: Herman Hand, W. Franke Harling, Bernhard Kaun, John Leipold, Paul Marquardt, Ralph Rainger y Milan Roder. Temas musicales de Richard Wagner.

    Intérpretes

    Gary Cooper, Helen Hayes, Adolphe Menjou, Mary Philips, Jack La Rue, Blanche Frederici, Mary Forbes, Gilbert Emery, Alice Adair, Henry Armetta, William Bailey, Herman Bing, Agostino Borgato, Robert Cauterio, Marcelle Corday, Gino Corrado, Peggy Cunningham, George Humbert, Doris Lloyd, Fred Malatesta, Inez Palange, Paul Porcasi y Tom Ricketts.

    Premios

    Premios: Oscar a la Mejor Fotografía y Mejor Sonido. Nominada al Oscar en las categorías de Mejor Película y Mejor dirección Artística.

    Sinopsis

    La Primera Guerra Mundial convierte en grandes amigos al Mayor Rinaldi (Adolphe Menjou), comandante de sanidad del ejército italiano, y a Frederick Henry (Gary Cooper), teniente del cuerpo estadounidense de ambulancias militares. Una escuadrilla austríaca bombardea la población donde se encuentran los dos amigos. El teniente Henry se refugia en el mismo lugar donde se encuentra Catherine Barkley (Helen Hayes), una de las enfermeras inglesas que acaban de llegar al campamento. Más tarde, Henry es herido gravemente y es enviado a un hospital de Milán donde, gracias a las influencias de Rinaldi, es destinada Catherine, con la que vivirá un intenso romance. Pero Henry decide volver al frente mientras que Catherine busca en Suiza un lugar donde esperar el nacimiento de su hijo.

    Comentario

    Magnífico melodrama de mensaje antibelicista que toma como base la conocida novela de Ernest Hemingway. La acción transcurre durante la Primera Guerra Mundial e ilustra la historia de amor que viven un soldado que conduce ambulancias y una enfermera durante la Primera Guerra Mundial. El desaforado romanticismo que consagró al director Frank Borzage en su obra maestra El séptimo cielo, está aquí mucho más matizado. El resultado es una de las cumbres del melodrama y un filme muy superior al posterior remake llevado a cabo por Charles Vidor en 1957. A destacar el brillantísimo reparto con unos actores en permanente estado de gracia, cómplices de las intenciones del director en todo momento.