AUTOPILOTOS

    1
    Titulo original: Autopiloten
    Año: 2007
    País: Alemania
    Duración: 107 min.
    Dirección: Bastian Günther
    Guión: Bastian Günther.
    Música: Bernd Begemann y Jens Hafemann

    Intérpretes

    Charly Hübner, Wolfram Koch, Walter Kreye, Manfred Zapatka, Susanne-Marie Wrage, Christopher Reinhardt, Charlotte Bohning, Teresa Harder, Regine Schröder, Tilo Nest, Harald Koch, Michael Abendroth, Thomas Douglas, Jürgen Rißmann, Nicholas Bodeux, Sybille J. Schedwill, Wolfgang Rüter, Christian Tasche, Markus Thoenes, Xhavit Rathsmann y Maya Koschmieder.

    Sinopsis

    Georg (Walter Kreye) es entrenador de un equipo de fútbol y está a un paso de ser destituido por los malos resultados. Heinz (Manfred Zapatka) fue un cantante melódico de mucho éxito que sobrevive interpretando sus viejas canciones en centros comerciales ante amas de casa maduras, aburridas y con nostalgia de su juventud. Dieter (Wolfram Koch) es un fotógrafo freelance que prácticamente no sale de su coche, aparcado en una encrucijada de autopistas, a la espera de una gran exclusiva. Y Jörg (Charly Hübner), un viajante de bañeras para discapacitados, anda siempre de aquí para allá. Sin embargo, a pesar de sus diferencias de edad, de profesión y de perspectivas, los cuatro tienen mucho en común: sus vidas privadas son un completo desastre y todos ellos deambulan por la vida con el piloto automático enchufado, dejándose llevar y pensando que son unos triunfadores cuando, en realidad, están mucho más cerca del fracaso que de la gloria.

    Comentario

    Una historia de vidas cruzadas en la cuenca del Ruhr, ópera prima de Bastian Günther que, siguiendo la estela de clásicos de Robert Altman como "Nashville" o "El último show", el joven realizador de Hachenburg nos muestra 24 horas en la vida de cuatro personajes que, a priori, no tienen absolutamente nada que ver entre sí. La película, como la vida misma, oscila entre la comedia y el drama, Y, sobre todo, los cuatro personajes resultan absolutamente creíbles, requisito imprescindible para que la historia funcione. El mérito es, por un lado, de Günther, que ni los juzga ni los justifica, presentándolos como seres imperfectos que a ratos dan lástima y a ratos generan desprecio. Y, por otro, un reparto coral ajustadísimo en el que todos están impecables, desde los actores principales hasta los secundarios más secundarios.