ESA MUJER

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    Titulo original: Esa mujer
    Año: 1969
    País: España
    Duración: 98 min.
    Dirección: Mario Camus
    Guión: Antonio Gala y Fernando Vizcaíno Casas
    Música: Gregorio García Segura. Temas musicales: Cantando el A-E-I-O-U, interpretado por Sara Montiel, La Caracola, interpretado por Sara Montiel, Canta guitarra, interpretado por Sara Montiel, Aquel amor, interpretado por Sara Montiel y Contigo aprendí, interpretado por Sara Montiel.

    Intérpretes

    Sara Montiel, Iván Rassimov, Cándida Losada, Marcela Yurfa, Hugo Blanco, Patricia Nigel, Marco Davó, Ángel Álvarez, Jesús Aristu, Ramón Centenero, Pascual Costafreda, Ricardo Díaz, Francisco Guijar, Fernando Hilbeck, William Layton, Francisco Merino, Matilde Muñoz Sampedro, José Orjas, Carlos Otero, Marta Reves y María Vico.

    Sinopsis

    Soledad Romero (Sara Montiel), conocida tonadillera, es acusada de asesinato. A través del proceso se conoce su triste historia. En un principio, religiosa misionera, fue violada por los nativos en una sublevación. El trauma consiguiente le hace renunciar a sus votos. Tratando de rehacer su vida se emplea en un taller y entabla relaciones con un tipógrafo, quien, al conocer su pasado, la abandona. Pasa de un político a un hombre mucho mayor que ella, que descubre sus magníficas condiciones para el canto y la inicia en la carrera artística. Se hace famosa y conoce a muchos hombres, enamorándose de un joven a quien sólo interesa el dinero de Soledad. Desengañada, decide renunciar al mundo y retornar al claustro, pero no es admitida. Su última oportunidad es Carlos de Alcántara (Iván Rassimov). Pero nuevamente Soledad tiene que dejar pasar el amor y renunciar a él, sin que Carlos acierte a comprenderlo. La muerte del hombre amado la hace comparecer ante un Tribunal bajo la acusación de homicidio y escuchar impasible los cargos del fiscal.

    Comentario

    Delirante propuesta argumental a cargo de Antonio Gala y Fernando Vizcaíno Casas sobre una monja misionera que es violada por unos nativos fruto de la cual nacerá una niña a la que se la dará por muerta. Fuera ya del convento, la mujer se convertirá en una afamada tonadillera que triunfará profesionalmente, pero fracasará en el amor. Cuando cree haber encontrado al hombre de su vida, éste resulta ser el marido de su hija muerta. Todos los excesos y convencionalismos del género melodramático se dan cita en esta película dirigida por Mario Camus en una época que estaba entregado a vehículos de lucimiento para intérpretes como Raphael y Sara Montiel, que se puede entender como una revisión de Encrucijada para una monja, dirigida por Julio Busch dos años antes, con Rosanna Schiaffino y John Richardson