LA DOLORES (1939)

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    Titulo original: La Dolores
    Año: 1939
    País: España
    Duración: 101 min.
    Dirección: Florián Rey.
    Guión: La Dolores, de José Feliu y Codina.
    Música: Tomás Bretón. Temas musicales: "La Dolores" y "Catalina".

    Intérpretes

    Conchita Piquer, Ana Auduz, Guadalupe Muñoz Sampedro, María Luisa Gerona, Manuel Luna, Ricardo Merino, Manuel González, Fernando Rey, Manuel Gonzalo, Pablo Hidalgo, Alfredo Hurtado, Guadalupe Muñoz Sampedro y José Tejada.

    Sinopsis

    Cansada de su trabajo en un mesón del pueblo de Daroca y de sus relaciones con un barbero llamado Melchor (Manuel Luna), la joven Dolores (Conchita Piquer), conoce, durante la parada de una diligencia, a Lázaro (Ricardo Merino), un estudiante que le ofrece protección y con el que se marcha a Calatayud, donde se coloca en la posada de la Gaspara (Ana Auduz), la tía de éste. La belleza de Dolores atrae a muchos hombres y ocasiona varias peleas e incidentes. Su antiguo pretendiente Melchor, despechado, inventa y divulga una jota con el afán de calumniarla: Si vas a Calatayud, pregunta por la Dolores, que es una chica muy guapa, y amiga de hacer favores, que da la vuelta a la provincia. El mesón prospera a costa de esta calumnia, que sienta muy mal a la joven y provoca que los vecinos organicen una fiesta para desmentirla.

    Comentario

    Una historia en la que se entremezclan amores, deshonra, calumnias y muerte. Tercera adaptación cinematográfica de esta historia de Feliu y Codina inspirado en la jota Si vas a Calatayud pregunta por la Dolores.... La primera se realizó en 1908, por Enrique Jiménez y la segunda, en 1923, por Maximiliano Thous. El gran escollo con el que se encontró Florián Rey fue la sustitución de Imperio Argentina, su musa y mujer hasta entonces, obstáculo que resolvió recurriendo a Conchita Piquer. La película fue rodada íntegramente en Aranjuez, donde se reconstruyeron decorados tan espectaculares como el de la Plaza Mayor de Calatayud y su estreno se publicitó asegurando que era la producción española más cara de la historia. Se caracteriza por ser la versión más reivindicativa de la libertad de la mujer de las filmadas hasta entonces, lo que se traduce, también, en una cámara más libre. Es también una película que a todos los efectos continúa la estética del cine republicano de Florián Rey.