REVOLUTIONARY ROAD

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    Titulo original: Revolutionary Road
    Año: 2008
    País: EE.UU. - Gran Bretaña
    Duración: 118 min.
    Dirección: Sam Mendes
    Guión: Justin Haythe, basado en una novela de Richard Yates
    Música: Thomas Newman

    Intérpretes

    Kate Winslet, Leonardo DiCaprio, Michael Shannon, Ryan Simpkins, Ty Simpkins, Samantha Soule, Heidi Armbruster, Sam Rosen, Maria Rusolo, Gena Oppenheim, Kathryn Dunn, Joe Komara, Allison Twyford, David Harbour, John Ottavino, Adam Mucci, Jo Twiss, Frank Girardeau, Catherine Curtin, Kathy Bates, Jonathan Roumie, Richard Easton, Kathryn Hahn, Zoe Kazan, Dan Da Silva, Dylan Baker, Keith Reddin, Neal Bledsoe, Marin Ireland, Max Casella, Max Baker, Jon Sampson, Peter Barton, Kevin Barton, Evan Covey, Dylan Clark Marshall, Jay O. Sanders, Christopher Fitzgerald, Chandler Vinton, Bethann Schebece, Kelsey Robinson, Jason Etter, Adair Moran, Tommaso Antico, Justin Misenhelder, Will Vought, Emaline Green, Isabella Zubor, Kal Thompson, Racheline Maltese, Lauren Hubbell, Duffy Jackson, Dan Zanes, Vince Giordano, Jon-Erik Kellso, Andrew Burton, Will Sanderson, Alex Hoffman, Kristen Connolly, John Behlmann, David Campbell, Michael Ciesla, Jay Ferraro, Zoe Hartman, Chris Miskiewicz y Jared Morrison.

    Premios

    Globo de Oro a la Mejor Actriz en película dramática (Kate Winslet). Nominada al Globo de Oro a la Mejor Película Dramática, al Mejor Director y al Mejor Actor en película dramática (Leonardo DiCaprio) Nominada a los Premios BAFTA de la Academia de Cine Británico a la Mejor Actriz Principal (Kate Winslet), al Mejor Diseño de Vestuario, al Mejor Diseño de Producción y al Mejor Guión Adaptado.

    Sinopsis

    Frank (Leonardo DiCaprio) y April Wheeler (Kate Winslet) siempre se han considerado especiales, diferentes, preparados y deseando vivir sus vidas con arreglo a ideales más elevados. Forman un joven matrimonio con dos hijos pequeños. Cuando April actúa en una obra amateur en un teatro local de Connecticut, Frank la observa y al final, cuando las reacciones son terribles, trata de defender la labor de su mujer, criticando al resto del reparto. Ella pide qur se oolvide del tema, pero él sigue hablando. Y la pelea estalla en el coche cuando se mudan a su nueva casa en Revolutionary Road. Declaran altivamente su independencia respecto de la inercia suburbana que les rodea y deciden no dejarse atrapar nunca por las restricciones sociales de su época. Sin embargo, pese a su encanto, belleza e irreverencia, los Wheeler descubren que se están convirtiendo exactamente en aquello que no esperaban: un buen hombre con un trabajo sin sentido que ha perdido el valor, un ama de casa infeliz que anhela un poco de satisfacción y pasión: una familia americana con sueños irrealizados, como otra cualquiera. Exactamente igual que todos sus vecinos. Frank está aburrido con su empleo en una oficina de Manhattan y April olvidó sus deseos de ser actriz para convertirse en madre. Decidida a cambiar sus destinos, April trama un audaz plan para empezar de nuevo, para dejar atrás las comodidades de Connecticut y lanzarse a la inmensidad de lo desconocido en París. Al principio Frank reacciona con cierta sorna pero April le convence que la vida en la capital francesa puede resultar más fácil y que además allí podrá dedicarse a hacer lo que más desee. Pero cuando el plan empieza a llevarse a cabo, los dos cónyuges son presionados al límite: uno para escapar a toda costa, y el otro para salvar todo cuanto tienen, sin importar las consecuencias. Por supuesto, los vecinos no acaban de creerles. Helen Givins (Kate Bathes), la mujer que les vendió la casa, la más original del barrio; su hijo John (Michael Shannon), un famoso matemático ahora ingresado en un psiquiátrico que, de vez en cuando visita a su madre y a su padre Howard Givings (Richard Easton); también otra pareja del vecindario, Shep (David Harbur) y Milly Campbell (Kathryn Hahn), quienes, de vez en cuando, comparten noches de juerga con los Wheeler. La noticia de su mudanza les coge a todos por sorpresa. No obstante un embarazo inesperado, una oferta de aumento de sueldo súbita y fisuras en su relación pondrán fin a este sueño de viaje.

    Comentario

    Fascinante ejercicio de introspección, el creado para esta pareja que se plantea lo que tantas otras: seguir el carril marcado o romper convencionalismos y soltar amarras. Y todo esto se debate entre la belleza de un sueño alcanzable y una fantasía descabellada. No hay un límite entre los dos polos como evidentemente no lo hay en la vida misma. De ahí el impacto, el sabor a verdad, a intenso drama, que sobre todo Kate Winslet sustenta de forma tan asombrosa. Habría que preguntarse si ella, lejos de la mano certera de su marido, se hubiera dejado llevar de igual manera. No significa eso, ni mucho menos, que no sea capaz por si misma de alcanzar esas cotas (a la vista está) sino que “el jefe” ha movido como nadie todos los resortes de su personalidad real y ficticia. Le ha sacado el chispas brindándole un papel lleno de calidades y matices. Y Di Caprio está en la onda; entre los dos se palpa la complicidad que un relato tan intenso precisa. Complicidad que contagian al espectador; y le contagian también, por qué negarlo, rechazo ante algunas actitudes egoístas de la pareja. ¿Quién piensa más en sí mismo, quién renuncia más...? un dilema; el debate surge de forma inmediata, independientemente de las consideraciones morales de cada cual, “Revolutionary road” ofrece múltiples lecturas y múltiples respuestas; habla de un conflicto opinable y, como tal, genera dudas. Por lo demás, junto a un guión y una dirección impecables, hallamos una am bientación perfecta de los cincuenta, algo que agrandan y redondean las pequeñas anécdotas, las rutinas, vividas por los impagables secundarios que les rodean. Sin ellos, sin ese amable y venenoso espejo social, no hubiera sido igual el reflejo, el quebradizo brillo de sus protagonistas.