ZAHIRA, LA QUE FLORECE

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    Titulo original: Zahira, la que florece
    Año: 2004
    País: España
    Duración: 90 min.
    Dirección: Nina Rosenblum.
    Guión: Mercedes Goiz y Dennis Watlington.
    Música: Temas musicales interpretados por 08001, Seydu y Chambao.

    Intérpretes

    Zahira Obaya, Mohamed Bouzidi

    Sinopsis

    La trágica, y no por ello menos grandiosa, historia de Zahira Obaya, una chica española de Tarifa gravemente herida en los atentados del 11-M en Madrid. Aquella fatídica mañana, Zahira, que viajaba en el tren que estalló en la calle Téllez, perdió uno de sus ojos, un oído y sufrió traumatismos en su cara. A partir de ella, de su excepcional familia y amigos, y de diversos testimonios de personas de diferentes nacionalidades implicadas en la historia (entre las que destacamos la presencia de Mohamed Bouzidi un español de origen marroquí cuya familia en Marrakech, los Bouzidi, es amiga desde hace años de la de Zahira) descubrimos que la esperanza no está perdida, y que el ser humano tiene una especial habilidad para transformar la tragedia y la destrucción en vida. Contando la historia de esta joven de 21 años, de sus orígenes en Tarifa, la ciudad de Europa más próxima a África, su decisión de trasladarse a Madrid con su novio, sus dificultades para encontrar vivienda y trabajo en Madrid y el mundo en el que se mueve, el documental traza la situación geopolítica de España, clave a la hora de entender los acontecimientos que son causa y escenario de esta historia. El filme recoge los testimonios de gentes de diferentes nacionalidades y personalidades del mundo del arte, la política y el espectáculo en Madrid, Nueva York (en torno a Imagine, el mausoleo de John Lennon en Central Park), Paris… y establece un link con los sucesos de 11-S en Estados Unidos, de Casablanca y con los atentados de Madrid.

    Comentario

    Un documental cargado de simbolismo, poesía, humanismo y fuerte contenido socio-político, sobre Zahira una de las heridas en los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. La película busca mostrar como la violencia no es la única solución para combatir la violencia y un homenaje a la solidaridad de un país que se ha erigido como un ejemplo para el mundo. A través de esa simbólica ventana, que es el ojo perdido de Zahira, la película busca asomarse a un mundo posible más justo, pacífico y armónico.