PONE VOZ A JUÁREZ EN «G-FORCE»

La sorpresa que nos depara 2009, además del Oscar y de verla bailar seductoramente en «Nine» frente a Daniel Day-Lewis, será comprobar como cederá únicamente su laringe a cambio de un puñado de dólares para una película de los estudios Disney producida por el temible Jerry Bruckheimer, «G-Force», en la que es Juárez (no podría ostentar otro nombre, aunque más mexicano que hispano), una líder de animalillos entrenados para defender al mundo de un tremendo depredador, el hombre. Esta vez se trata de un diabólico billonario (el inimitable Billy Nighy) que pretende la dominación mundial a base de cachivaches domésticos. La película es la primera aventura en la animación 3-D del temido Jerry Bruckheimer, artífice de obras maestras del cine contemporáneo como «Armageddon», «Air Force», «Con Air», «The Rock», «Bad Boys», «Coyote Ugly», «Pearl Harbor» y otros títulos imprescindibles. En «G-Force» nos adentramos en el fascinante mundo de un grupo de animalillos utilizados como cobayas, entrenados por el Gobierno norteamericano en técnicas de espionaje alejados de la ortodoxia. Armados con utensilios de última tecnología, estas cobayas descubren que el destino del mundo están en poder de sus pequeñas garras. Al frente del reducido batallón está Darwin (voz del magnífico Sam Rockwell), determinado a vencer a toda costa. Junto a él, Blaster (voz del cómico afroamericano Tracy Morgan), experto en armas y partidario de la acción extrema. Y Juárez (voz de Penélope Cruz con su «broken english» característico), una muy sexy experta en artes marciales. toda piel en blanco y marrón. Sin olvidar a Speckles, el genio de la información y la informática. La voz la pone uno de los ex de la bella de Alcobendas, Nicolas Cage, quien se une a ella por vez primera desde «La mandolina del capitán Corelli», la mediocre película de John Madden que brevemente les unió. Junto a ellos, el multiusos Steve Buscemi, Will Arnett (emergido de «Saturday Night Live»), el músico Loudon Wainwright III, Jon Favreau y el cómico norteamericano de más futuro pero con el peor nombre, Zach Galifianakis, el descubrimiento de la próxima «La resaca». Ha dirigido «Hoyt Yeatman», forjado junto a Bruckheimer en el departamento de efectos especiales para sus megaproducciones y cuya opera prima data de 1994, «Asteroid Adventure». La película será estrenada en las salas estadounidenses el 24 de julio, y desde allí intentarán la dominación mundial.