«LA SONRISA ETÍOPE” SE ESTABA REPRESENTANDO EN EL CLUB CAPITOL DE BARCELONA Y TENÍA PREVISTA UNA GIRA POR CATALUÑA Y MALLORCA

Las actividades del actor quedarán paralizadas por un
periodo de seis meses con la intención de que Rubianes «se pueda recuperar
plenamente y retome las funciones a partir del mes de diciembre de este año».

‘La sonrisa etíope’ se estaba representando con éxito de público
en la Sala 1 del Club Capitol de Barcelona y tenía previsto salir de gira este
verano, con más de 60 actuaciones ya programadas por Cataluña y Mallorca. Hasta
el domingo, la habían visto más de 41.000 espectadores en 83 actuaciones, con
una ocupación del 100% del aforo. Las poblaciones previstas para la gira de
verano de su espectáculo africano eran Mataró, Andorra, Comarruga, Benicàssim,
Sitges, Cardedeu, Vielha, Tarragona, Berga, Granollers, Juneda, Ripollet,
Sentmenat, Santa Coloma de Gramanet, Seròs, Manresa, Lleida, Montornès, Girona,
l’Hospitalet de Llobregat, Sant Cugat del Vallès, Sabadell, Mollerussa,
Tortosa, Viladecans, Palma de Mallorca, Figueres y Cornellà.

El montaje «La sonrisa etíope” busca rendir homenaje a la
sufrida población de ese país ya que, según explicó el mismo Rubianes, «un
pueblo que sabe sonreír así después de lo que ha sufrido a lo largo de su
historia es que es un gran pueblo”. Los tradicionales sketches del humorista se
intercalaban con momentos musicales, amenizados por cinco bailarinas africanas
ataviadas con coloristas vestidos. Rubianes conoce a fondo el continente
africano, donde ha viajado en numerosas ocasiones, y en concreto Etiopía.

Rubianes, showman
galaico-catalán, como él mismo gusta de definirse, llegó a Barcelona procedente
de Villagarcía de Arousa en la infancia. Fue en la capital catalana donde se
formó y comenzó a actuar, debutando a los 16 años en una obra Organización
Nacional de Ciegos (ONCE) y afianzándose sobre las tablas en la Universidad de
Barcelona, donde estudiaba derecho. Fue en 1977, tras el éxito de la obra de
Dagoll Dagom «No hablaré en clase”, donde participó como miembro de la compañía,
cuando se planteó dedicarse profesionalmente al teatro. En 1981 formó parte del
reparto de «Operación Ubú” de Els Joglars, representada en el Teatre Lliure, y
a partir de este mismo año emprendió su carrera en solitario.

Rubianes actúa tanto en castellano como en catalán, aunque
lo más frecuente es que intercale ambos idiomas sobre el escenario. En 1995, su
obra «Rubianes: 15 años”, una recopilación de sus actuaciones en solitario desde
1980, fue un sonado éxito en Barcelona que se mantuvo dos años en cartel y al
que siguió «Rubianes, solamente”.