DENNIS HOPPER

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    Como actor, director, escritor, pintor, escultor o fotógrafo, Dennis Hopper acumuló suficientes experiencias para llenar varias vidas, personales y profesionales. Lo hizo todo. Pero probablemente ha pasado a la historia por poner patas arriba la industria cinematográfica de Hollywood con su película de 1969, «Easy Rider», que inspiró a toda una generación de cineastas. La película, que dirigió y co-escribió con Peter Fonda y Terry Southern, costó 340.000 dólares y fue un éxito de taquilla en el mundo entero. Ganó dos nominaciones al Oscar (Mejor Guión y Mejor Actor para Jack Nicholson) además de muchos premios en festivales por todo el mundo.
    Dennis Lee Hopper nació en Dodge City, Kansas, el 17 de mayo de 1936. Después de la Segunda Guerra Mundial su familia se estableció en San Diego, donde se graduó. según sus propias palabras no vio una montaña hasta los 13 años y cuando descubrió el océano le pareció ver el limpio horizonte de los campos de trigo de su Kansas natal teñido de azul. La imagen fue siempre su obsesión. Empezó a hacer fotos a los 18 años.

    Tuvo su primera experiencia como actor en el Playhouse de La Jolla, seguida por unos trabajos para televisión, antes de conseguir un contrato con la Warner Bros. y el papel de Goon junto a James Dean y Natalie Wood en la mítica película de 1955 dirigida por Nicholas Ray, «Rebelde sin causa». Volvió a formar equipo con Dean en «Gigante», interpretando al hijo de Rock Hudson y Elizabeth Taylor. Después la Warner le prestó a la Paramount para rodar «Duelo de Titanes» con Kirk Douglas y Burt Lancaster.
    Al trasladarse a Nueva York estudió durante cinco años con Lee Strasberg y participó en mas de 140 programas de televisión incluyendo «Twilight Zone», «The Defenders» y la producción en directo de «The Last Summer», de John Frankenheimer. En su primera y única experiencia en Broadway, apareció como el hijo de Franchot Tone en «Mandingo». También conoció allí a su primera mujer, Brook Hayward, hija de Leyland Hayward y Margaret Sullívan. Su hija Marin nació en 1961.
    A su regreso a Hollywood trabajó en varios largometrajes independientes como «Night Tide» de Curtis Harrington, «Cuando el hampa dicta su ley» de Phil Karlson y varias películas de bajo presupuesto para la AIP, incluyendo «The Trip», dirigida por Roger Corman con guión de Jack Nicholson. Junto con Peter Fonda, el otro protagonista de la película, Hopper dirigió secuencias de la segunda unidad. Corman les dejaba las cámaras durante los fines de semana para que hiciran experimentos, e indirectamente eso le llevó a «Easy Rider’.
    Tenía 31 años cuando se montó en la moto de «Easy Rider (En busca de mi destino)» y su vida se aceleró en todos los sentidos. El éxito de la película indujo a la Universal a contratar a Hopper como parte de su programa «genio joven». En «Easy Rider» no solo dirigió la cinta sino que también la protagonizó junto a Peter Fonda. Aquella amistad se rompería con los años hasta el punto que en un homenaje que se le hizo a Peter Fonda en un festival español, éste exigió que en el video que recogía su trayectoria no se incluyene ningún plano suyo junto a Hooper en «Easy Rider». La película pronto se convirtió en un mítico retrato generacional sobre los hippies de finales de los 60, cruzado con una «road movie» sobre la América profunda. Dos motoristas emprenden un largo viaje por el continente, encontrándose con todo tipo de personas. Es una película que convulsionó en su momento las estructuras de Hollywood ya que por primera vez las inquietudes y gustos de una nueva generación aparecían en la pantalla. Excelente Jack Nicholson (aquí todavía un simple secundario), descubrimiento de Karen Black y maravillosa banda sonora con música de The Birds y Steppenwolf. Una película que ha hecho historia y que ha sido muy copiada.

    Con Stewart Stern, escritor de «Rebelde sin causa», Hopper desarrolló «The Last Movie», que narra el rodaje de una película de Hollywood en un aislado pueblo peruano. Ganó el único premio concedido en el Festival de Venecia de 1971, pero también significó un alto en la carrera de Hopper. Los estudios y la crítica opinaban que tanto la película como Hopper eran demasiado excéntricos y durante gran parte de la década Hopper se quedó aislado del mundo de Hollywood. Mientras montaba la película en su casa de Toas, Nuevo Mexico, se casó con la actriz Michelle Phillips, una unión que terminó en un divorcio amistoso después de sólo ocho días. En 1972 se casó con Dalia Halprin, una de las protagonistas de la película de Michelangelo Antonioni «Zabriske Point», y al año siguiente nació su segunda hija.

    Tras una década marcada por el alto consumo de alcohol y drogas y admitido de nuevo al redil hollywoodense, Hopper participó en películas significativas de finales de los setenta. Entre las más notables, «Kid Blue», «Tracks», de Henry Jaglom, «Mad Morgan» de Philippe Mora, «El amigo americano» de Wim Wenders y dos de Francis Ford Coppola: «Apocalypse Now» y «La ley de la calle». Y a finales de los años 80, cuando cumplió 50 años, recondujo su vida de una forma radical.
    Dirigió y protagonizó con Linda Manz y Raymond Burr la controvertida película de 1980, «Caído del cielo», seguida por papeles protagonistas en «Clave: Omega», de Sam Peckinpah, «Human Highway» de Neil Young y Dean Stockwell y «O.C. and Stiggs» para Robert Altman. En 1981 participa en «Renacer», que dirigió Bigas Luna en Estados Unidos.
    Su retrato escalofriante como psicópata en la película de David Lynch de 1985, «Terciopelo azul», volvió a situarle como protagonista. Su reputación creció aun más con sus interpretaciones en «River Edge» de Tim Hunter y «Hoosiers, más que idolos» de David Anspaugh. Su interpretación en este último título supuso la nominación al Oscar como Mejor Actor de Reparto.
    Hopper dirigió la aclamada «Colors, colores de guerra», con Sean Penn y Robert Duvall y luego dirigió y protagonizó «Camino de retomo», con Jodie Foster, Dean Stockwell y Vincent Price, quien no solamente le impulsó a coleccionar arte moderno sino que se convirtió en un amigo para toda la vida. En 1989 se casó con Katherine LaNasa, con quien tuvo otro hijo, Henry Lee. El matrimonio se anuló en 1992.

    Después de su último encargo como director, la comedia protagonizada por Tom Berenger «Misión Explosiva», protagonizó «Amor a quemarropa», dirigida por Tony Scott con un guión de Quentin Tarantino; «Red Rock West», dirigida por John Dahl; «Super Mario Bros», basada en el juego de Nintendo, «Boiling Point» de James B. Harris, y «Palermo Shooting» a las órdenes de Wim Wenders. En 2008 coincidió con Penélope Cruz en «Elegy», dirigida por Isabel Coixet, En 2002 había recibido el Premio Donostia a toda su carrera del Festival de Cine de San Sebastián
    Pese a que su prolífica carrera en el cine fue su faceta más conocida, antes de filmar «Easy rider” Hopper ya había hecho sus primeras armas en la pintura, sumándose al expresionismo abstracto y convirtiéndose además en coleccionista de arte contemporáneo estadounidense, con obras de André Basquiat, Andy Warhol, Robert Rauschenberg o Roy Lichtenstein.

    Tras un incendio en 1961 que consumió casi toda su producción, el artista se volcó a la fotografía blanco y negro, retratando a actores de Hollywood pero también a la nueva generación de artistas pop.
    Ya en el lecho de muerte, herido por un cáncer de próstata, Dennis Hooper se divorció de su última esposa, Victoria Duffy, con quien se casó en 1995, 2que le costó 12.000 dólares mensuales para el sustento de ella y su hija en común. Victoria que fue la que divulgó su enfermedad a la prensa, y con la que litigó para que no recibiese nada de su herencia

    Pese a su enfermedad, Hopper asistió el 26 de marzo de 2010, dos meses antes de su muerte, a una ceremonia en su honor para recibir una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, cuando estuvo acompañado por su familia y sus colegas Viggo Mortensen y Jack Nicholson.
    «Todo lo que he aprendido en mi vida lo he aprendido de ustedes y del maravilloso mundo por el que viajé y vi”, dijo entonces Hopper. «Este ha sido mi hogar y mi escuela. Y los amo a todos ustedes. Yo sólo quiero darles las gracias. Esto significa mucho para mí, y muchas gracias, todo el mundo”. Dennis Hopper falleció el 29 de mayo de 2010 en su casa en la localidad californiana de Venice