La obra de Roberto de Athayde regresa al Teatro Arenal de Madrid dirigida por Juan Margallo

Roberto de Athayde es el autor de la obra, que ha sido protagonizada en todo el mundo por actrices como Annie Girardot, Estelle Parsons, Anna Proclemer y Julia Gutierrez Caba en un anterior montaje español de hace 15 años. Ahora vuelve a Madrid en un momento en el que tiene máxima vigencia.

Petra Martínez da vida a una maestra llena de carácter, luchadora, con una gran sensibilidad y buen corazón. Ella es la encargada de introducir al espectador en el mundo adulto que le rodea y de prepararle para la vida moderna. «El público son aquí los alumnos de la escuela a los que se dirige la profesora», explica Juan Margallo.
Se trata de «una crítica al ejercicio del poder y la disciplina dura y pedagogía antigua, que se observa a través del lenguaje de «padres, profesores, medios de comunicación y Gobierno, que tratan de formar al ciudadano para que no tengan una cultura crítica, sino que se conviertan en una masa», en palabras de Margallo.
Petra Martínez describe a su personaje como «una persona que se posiciona del lado del poder, aunque no quiere reconocerlo. Es autoritaria, se cree buena pero es un cardo borriquero, mala y reaccionaria, con una idea de sí misma de perfección», explica. La actriz añade que, «aunque la protagonista habla mucho de cultura, lo hace para que nadie tenga opciones». En una parte de la obra Doña Margarita sostiene que «lo importante son los libros, porque con ellos se construye una nación y, sin embargo, a ella no le importa mucho», subraya la actriz.
Petra Martínez y Juan Margallo llevan 43 años trabajando juntos. «El secreto está en reírse mucho y relativizar tanto los éxitos como los fracasos», indica el director, porque «lo importante es la continuidad y permanecer en el teatro».
Petra Martínez recuerda que «cuando apenas tenía veintitantos años pensaba que un estreno me iba a cambiar la vida. Ahora ya no significa lo mismo y disfruto más de la tranquilidad, del divertimento y del día a día», asegura.