La Sala Fénix de Barcelona acoge el estreno de la obra del chileno Marco Antonio de la Parra

La acción sitúa a Karl Marx y Sigmund Freud sentados en el banco de un parque, con gabardina y desnudos. Dos extraños exhibicionistas se encuentran en un banco delante de un colegio de niñas. En medio de escenas entre absurdas y grotescas nos damos cuenta que no son lo que parecen. ¿Perversos? ¿Payasos? ¿Torturados? ¿Torturadores? ¿Marx y Freud? ¿Perseguidos? ¿Perseguidores? Un final absolutamente sorpresivo congela las carcajadas del público en el montaje original de una de las obras chilenas más llevadas a escena en el mundo. El desarrollo de los acontecimientos, marcados por un componente oscuro y patológico, llevará al espectador a una lectura paralela acerca del poder y sus amenazas. La trama irá evolucionando hasta desembocar en un final sorprendente e imprevisible.

«La secreta obscenidad de cada día» cuenta con la dirección de German Tormo Puiggari y las actuaciones de Manel Solás y Albert Requena como únicos intérpretes. Andrea Cano pone la voz en off a un montaje que cuenta con la iluminación de Mattia Russo y el diseño gráfico de Isabella Pintani. El espectáculo es una coproducción de la Sala Fènix y el Centre Cívic Cotxeres Borrell.