UNA PUBLICACIÓN ENTRAÑABLE EN LA QUE AMIGOS Y COMPAÑEROS RECUERDAN A LA FAMOSA PERIODÍSTA CINEMATOGRÁFICA QUE FUE REDACTORA DE ESTE PORTAL DE INTERNET

Fue un acto emotivo y entrañable, celebrado en la librería Ocho y Medio, con la sala a rebosar y los recuerdos a flor de piel. Los asistentes, tanto los que integraban la mesa como los que se encontraban entre el público, recordaron a Beatrice Sartori, en ocasiones con frases inacabadas o ideas sin concretar, movidos por la emoción, pero que en realidad lo decían todo.

El autor, Boquerini, que ha realizado un trabajo ímprobo desde la muerte de su amiga para que este libro fuese una realidad, dijo, en términos muy cinematográficos, que Beatrice «era uno de los nuestros”. Porque una idea sobrevoló durante todo el acto aunque nadie la expresase directamente: Con Beatrice Sartori se ha ido una periodista y una forma de hacer periodismo. Lo dijo Boquerini y lo insinuaron algunos más: ahora a «los talentos” -en expresión textual de Boquerini- del cine se les entrevista con peguntas estrictamente dirigidas a la película que se promociona, mientras Beatrice se introducía por perfiles recónditos del personaje para mostrar un perfil inédito del entrevistado.

El viejo preriodismo, el verdadero periodismo, que se fue con profesionales como Beatrice Sartori, que está en los cielos, o donde qauiera que esté, pero que, en todo caso, le hubiera gustado mucho el acto de presentación de este libro, como se repitió insistentemente en la tarde del cumpleaños que no fue.

En la mesa, Jordi Costa, crítico cinematográfico, elogió la profesionalidad y generosidad de Beatrice. El cineasta Fernando Colomo recordó las muchas entrevistas que le formuló la periodista y las felicitaciones navideñas que intercambiaban. Juan Zavala, crítico de cine, se llevó la gran ovación de la tarde -hubo muchas más- al rememorar su recuerdos de Beatrice y reivindicar su forma de hacer periodismo. Y entre el público, Jorge, compañero de carrera de Beatrice, dijo que le puso de nombre Beatriz a su hija por la periodista. Este relato emocionó especialmente a Sylvia Sartori, la hermana de Beatrice, que en unas breves y emocionadas palabras relató lo difícil que era seguir su ritmo, incansable, lleno de vitalidad. Y Paloma Román, compañera de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense («una facultad que se ha puesto de moda por motivos obvios», dijo) recordó a Beatrice como la más lista de la clase y lo buena compañera que era.

Por su parte, Teresa Figueroa arañó en su memoria los perfiles más divertidos de Beatrice para buscar la sonrisa en la sala. Y Javier Angulo, director del Festival de Cine de Valladolid y ex director de Cinemanía, la recordó, muy joven, en la redacción de El País, de un lado para otro, «y todos estábamos atentos a ella porque estaba estupenda”, señaló. La presentación la moderó Jerónimo José Martín, presidente del Círculo de Escritores Cinematográficos, que copatrocinaba el acto.

El libro, de casi 300 páginas, en una edición lujosa y cuidada, está lleno de fotografías de Beatrice Sartori, sobretodo con profesionales del cine, pero también con familiares y amigos. Y recoge fragmentos de las entrevistas que Beatrice publicó con las grandes estrellas del cine. Además de las cartas de sus amigos. Quienes no conocieran a Beatrice la conocerán perfectamente con la lectura de este volumen, que, como escribe Sylvia Sartori, invita a «reír juntos la muerte”.