El cineasta, que repetirá con su actor fetiche Christoph Waltz, desvela que no será una secuela de «Django desencadenado»

Sin embargo, este aspecto, el actoral, de momento es un misterio. Lo único que parece claro, según Variety, es que repetirá por tercera vez consecutiva en el elenco su nuevo actor fetiche, el austríaco Christoph Waltz, quien ganó gracias a él sendos Oscars por «Django» y antes «Malditos bastardos».
Hasta el momento, todo lo que se sabía de este proyecto fue lo que el propio cineasta estadounidense contó el pasado noviembre cuando estuvo como invitado en el programa televisivo «The Tonight Show» para promocionar un comic, que está basado en «Django». «Me lo pasé tan bien escribiendo «Django» y me gustan tanto los westerns, que después de haber aprendido cómo hacer uno me dije: Ok, hagamos otro más, ahora que sabes lo que estés haciendo», dijo entonces.
Tras los rumores existentes de que su nuevo film llevaría el título de «Badlanders», el realizador confesó que «no lo había dicho hasta ahora, pero diré el género de mi próximo proyecto: es una del Oeste». Eso sí, la película -especificó- no será una secuela de su último western, «Django Desencadenado».
A pesar de que el director no dio entonces más detalles sobre su próxima cinta y aprovechando la promoción de la nueva versión gráfica, basada en «Django desencadenado» y editada por DC Comics, (ya que en 2012, antes del estreno de la película, se puso a la venta una miniserie de seis números en Estados Unidos) Tarantino y el presentador abarcaron diferentes temas. Ambos recordaron la primera visita del estadounidense al plató de «The Tonight Show», en 1992, antes del lanzamiento «Reservoir Dogs».
Además, el cineasta desveló al presentador que sus hábitos de escritura han cambiado desde que empezó a trabajar, en 2009, en el guion de «Malditos Bastardos». Hace unos años, dividía su jornada en dos rondas: por las mañanas escribía en algún lugar público, porque le permitía «obtener que los jugos fluyan» y otra por la noche, durante toda la noche. Sin embargo, a raíz de este film, el guionista se queda en casa, empieza a escribir en torno a las diez de la mañana y concluye la jornada entre las cinco y siete de la tarde. Después, se da un baño en la piscina y le da vueltas a cómo continuar el guión.
Al parecer, ahora mismo el libreto de «The Hateful Eight» estaría prácticamente terminado. Es de imaginar que el rodaje podría desarrollarse a lo largo de este año.