El cineasta había renunciado a rodar el guión cuando se filtró por Internet

El guión de «The Hateful Eight» se había filtrado el pasado mes de enero. Tarantino explotó en cólera señalando a los posibles culpables y anunciando que abandonaba el proyecto. «Voy a publicarlo, se acabó. Se lo dejé a solo seis personas y si no puedo confiar en ellos, entonces no tengo ningunas ganas de de hacerlo. Voy a publicarlo y punto final. Me pondré con el siguiente proyecto, tengo otros diez más», afirmó el iracundo Tarantino que señaló a los agentes de los tres actores a los que dejó el guión: Michael Madsen, Bruce Dern y Tim Roth, como responsables.

Meses más tarde -y después de demandar a la página Gawker por publicar una noticia que incluía un enlace directo hacia un sitio web de almacenamiento de datos en el que era posible descargar el libreto en PDF- el director anunció que organizaría una lectura pública del guión de «The Hateful Eight» en Los Angeles. El acto tuvo lugar el pasado 19 de abril en Los Angeles y contó entre otros con la presencia de Samuel L. Jackson («Django Desencadenado»), Kurt Russell («Death Proof»), Michael Madsen («Kill Bill») o Tim Roth («Reservoir Dogs»). Ya entonces Tarantino dejó abierta la puerta a seguir adelante con la película y confirmó que ya estaba trabajando en una segunda versión del libreto, en el que muchas partes han quedado completamente rescritas.

En aquella lectura pública también participaron James Remar, Amber Tamblyn, Walt Goggins y Zoe Bell, que también podrían repetir sus papeles en la película. El propio Tarantino afirmó que está más «calmado» con todo el asunto tras las filtraciones y las demandas.
Se sabe que las primeras escenas de «The Hateful Eight» tienen lugar en Wyoming, donde Tarantino también filmó gran parte del metraje de «Django desencadenado».