La desorientada y «avatarizada» película de David Verbeek acude bajo bandera holandesa

Se trata de una coproducción con Francia a través de Les Petits Lumieres, lo cual explica casi en su totalidad su inclusión en la rigurosa sección. Esta es la cuarta incursión en el largometraje del amsterdamnés, cuyos anteriores títulos son «Beat» (2004), «alt.suicideholiday.net» (2005) y «Shanghai Trance» (2008). Uno de ellos, venció hace dos años en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam, especializado en filmes crípticos.

Con guión de Rogier de Blok, el film sigue a un veinteañero nerlandés bastante «rayado», Jitze, campeón profesional de vídeojuegos, rama bélica sádico-violenta. Con su equipo de colegas recorre el mundo compitiendo y bebiendo cerveza en las barras de los lujosos e impersonales hoteles que les alberga. Un aciago día en Taipei, al cruzar una calle, presencia la muerte en directo de un arriesgado motero. El hecho de no observarla en una pantallita, le sume en una crisis existencial. A ello se añade que vislumbra en el lounge del hotel a una bellísima y enigmática prostituta.

Una fastidiosa lesión muscular en el brazo le aparta de la competición y descubre a la susodicha, Min-Min, vestida ya de prostituta callejera vendiendo latas de bebida fresca en plan drive-in. Jitze se siente fascinado por ella aunque nunca queda claro el por qué. En un viaje que ella inicia a la Tailandia no turística para visitar a la familia, él la sigue. Min-Min, como buena asiática, no se deja y sólo le permite relacionarse en la Segunda Vida, es decir, un vídeojuego. De corte Avata, para más risas. En él, ella se ha convertido en un hada y él va metamorfoseándose de soldado a chico más o menos normal. Pese a estar enclavada en el género del drama, la secuencia final -intentando la tragedia- arranca honestas carcajadas.

Jitze está interpretado desde el autismo por Stijn Koomen, y la masajista-prostituta por Huan-Ru Ke. Koomen, de 23 años, se forjó desde hace diez en la televisión nerlandesa y goza de una cierta popularidad. En el resto del reparto, el holandés Tom de Hoog en el fastidioso rol del entrenador (¿de qué?), y Phi Nguyen, Pavio Bilak y Robert Samudion, entre otros. El film está hablado en holandés, thai, inglés y brasileiro.

El Festival Internacional de Cine de Cannes se celebrará del 12 al 23 de mayo