Una producción del Centro Dramático Nacional escrita por Félix Estaine en el Teatro María Guerrero de Madrid

«Rapsodia para un hombre alto» lleva a las tablas una final de un mundial de baloncesto. Dos países limítrofes, que hasta hace poco tiempo pertenecían al mismo estado, se enfrentan en un partido igualadísimo. Muchos jugadores han sido eliminados por acumulación de faltas y, al borde del final, el entrenador se ve obligado a sacar a uno de los baloncestistas que se encuentran en el banquillo. En los últimos segundos, el jugador recién incorporado sufre una falta personal y tiene que lanzar tres tiros libres. En sus manos se encuentra la gloria o el fracaso.

La pieza de Estaire se estructura como si fuera un libro de «Elige tu propia aventura» y adopta caminos diferentes en función de los aciertos o errores en los lanzamientos. El planteamiento es una metáfora de las numerosas decisiones que tomamos a lo largo de nuestras vidas y de la incertidumbre que rodea la realidad. El resultado es un espectáculo vivo y con múltiples posibilidades que va más allá del deporte y aborda aspectos como la educación, los problemas familiares, la memoria histórica y personal o el abandono.

José Ramón Iglesias e Ignacio Jiménez son los dos actores de un montaje que se instala en el Teatro María Guerrero hasta el 20 de diciembre. El martes 15 de diciembre tendrá lugar un encuentro con el público asistente al terminar la función. Escritos en la escena El programa Escritos en la escena, puesto en marcha por el Centro Dramático Nacional a través del Laboratorio Rivas Cherif, se ha convertido en una plataforma de creación. Gracias a un proceso de creación colectiva, el dramaturgo va terminando de escribir su propia obra a pie de escenario. Para ello cuenta con el apoyo y colaboración de los actores y otros miembros del equipo.