El rodaje de la historia de amor lésbico dirigida por Todd Haynes a partir de una novela de Patricia Highsmith, se retrasa hasta la primavera

El estadounidense Todd Haynes, conocido por su afición al melodrama y haber tocado en varias ocasiones la temática gay, fue confirmado el pasado mayo para asumir la adaptación al cine de la novela de amor femenino «Carol», que la escritora Patricia Highsmith publicó primero bajo pseudónimo en los años 50. El rodaje se desarrollará entre Nueva York y Londres, con varios meses de retraso sobre los planes originales (octubre de este año), lo que podría explicar la salida de la bastante ocupada Wasikowska.
Considerada una de las más polémicas novelas de la escritora británica Patricia Highsmith («Extraños en un tren», la saga de Ripley…), que sus editores rechazaron en los años 50 por su temática lésbica, y debió publicar bajo el pseudónimo de Claire Morgan, se tituló primer «El precio de la sal» y finalmente «Carol». En un primer momento se anunció que la dirigiría John Crowley («Intermission»).
La obra original, que no apareció con la firma de su autora original hasta los años 80 del pasado siglo, y vendió más de un millón de ejemplares, sin estar desprovista de suspense, no es a diferencia de las más conocidas novelas de Highsmith, un caso criminal. Trata sobre la relación, en Nueva York, durante los primeros años 50, de dos mujeres: La veinteañera Therese (Mara), una joven escenógrafa que trabaja accidentalmente como vendedora, y la madura Carol (Blanchett), una elegante y sofisticada mujer, recién divorciada tras un matrimonio por dinero. Ambas se conocen cuando la segunda entra a comprar una muñeca para su hija en la tienda donde atiende la primera.
Se publicó en 1953 con el alias de Claire Morgan, como «El precio de la sal» y fue en su época la primera novela de temática homosexual que no terminaba trágicamente, sino todo lo contrario. Tuvieron que pasar más que 40 años para que Highsmith asumiera su autoría y se reeditara como «Carol», con un prólogo donde la escritora explicaba las razones por las que hubo de usar un pseudónimo y su satisfacción porque hubiera ayudado a otras lesbianas como ella.
La dramaturga y guionista Phyllis Nagy («Mrs. Harris»), también homosexual, ha convertido la novela en libreto. Esta norteamericana afincada en Londres no es ajena al universo de Highsmith, ya que adaptó para el teatro «El talento de Mr Ripley» en 1998.
Todd Haynes ya dirigió a Blanchett en su experimento en torno a Bob Dylan (personificado por varios actores, entre ellos la australiana) «I’m Not There».