Una completa y exhaustiva mirada al autor de «El guardián entre el centeno» que busca presentarse en el Festival de Cannes

Aunque una copia estuvo lista el 9 de diciembre pasado, no llegó a tiempo para ser estrenada en Sundance, así que Salerno tiene puesta su mirada en el próximo 63 Festival Internacional de Cine de Cannes. De las potenciales ventas de «Salinger» se va a ocupar WME Entertainment.

El documental es un exceso de documentación, información e imágenes del elusivo escritor. Hay imágenes y fotos inéditas y el período de su vida más exacto es el que recoge sus años de trabajo en la revista «New Yorker». Hay también detalles no conocidos de sus actividades bélicas en Normandía durante la II Guerra Mundial y el interrogatorio a prisioneros nazis. Está también la historia de su tristeza por haberle sido robado el amor de su vida, la «flapper» Oona O’Neill, por Charles Chaplin cuando el escritor combatía en Europa. Y detalles minuciosos acerca de sus encierros en su casa-bunker de New Hampshire para escribir; su aislamiento del mundo y los intentos de sus amigos por recuperarle para los vivos; el daño que sus silencios causaron a su familia; la obsesiva obsesión por proteger sus escritos; la negativa a Hollywood por adaptar su obra, rechazando cifras millonarias para que dirigieran cineastas del calibre de Billy Wilder y Steven Spielberg y su via crucis de semanas para encontrar una sola palabra exacta.

El interés de Salerno se puso en ignición el día que leyó «Salinger: una biografía», de Paul Alexander. Planeó realizar un film de ficción, pero cambió de opinión para realizar un documental y hablar con colegas y amigos de Salinger, muchos de los cuales han fallecido ya. Salerno grabó conversaciones con Philip Seymour Hoffman, Edward Norton, John Cusack, Danny DeVito, John Guare Martin Sheen, David Milch, Robert Towne, Tom Wolfe, E.L. Doctorov, A. Scott Berg, Elizabeth Frank o Gore Vidal, entre otros. También, escritores, guionistas, dramaturgos y actores influídos por los trabajos de Salinger.

Lo curioso es que JD Salinger siempre denunció a quien quisiera tocar su obra. Paró un proyecto de secuela de «El guardián entre el centeno» y un libro que contenía correspondencia suya. El libro de Alexander no fue nunca objeto de litigio. La figura de Salinger quiso ser incoporada a varias películas… sin éxito. En «Campo de sueños», a partir del libro «Shoeless Joe», de W.P.Kinsella, el personaje de un escritor reclusivo fue convertido en un tal Terry Mann e interpretado por James Earl Jones. En «Buscando a Forrester», Sean Connery confesó haberse inspirado en el escritor, que en la película fue llamado William Forrester.

Salerno pensó que el documental le llevaría seis meses, pero se convirtió en una obsesión de cinco años. Financiándose escribiendo guiones para otros, trabajando en fines de semanas, vacaciones y fiestas de guardar y con la asistencia de su director de fotografía Buddy Squires. Salerno ha comentado sentirse identificado con Holden Caulfield, tras ser expulsado de todos los centros de estudios en los que se matriculó. Pero hay más. Le ha dicho a Nikki Finke: «No sólo amo su obra, sino cómo mantuvo su puerta cerrada a todos, dando un «no» siempre por respuesta. Fue un hombre único y singular y en estos tiempos vacío de Internet, donde cualquiera busca el protagonismo, nadie es capaz de hacer lo que él: recluirse en una cabaña en los bosques escribiendo para su propio placer. Creo poder responder a varias preguntas sobre el enigma Salinger aunque mucho queda todavía por descubrir».

Se ignora si Salerno logró filmar a J.D. Salinger. La respuesta, quizá, en el próximo Festival Internacional de Cine de Cannes, que se celebrará en la Costa Azul del 12 al 23 de mayo de 2010.