LA DIRECTORA DE «NOWHERE BOY» ES LA IDEAL PARA MOSTRAR RELACIONES COMPLEJAS RELACIONADAS CON EL AMOR, LA EMOCIÓN Y LA QUÍMICA SEXUAL

«Estoy entusiasmada de ser la encargada de la transición de «50 sombras de Grey» del papel a la pantalla», ha indicado la directora y videoartista, de 46 años, resposable de películas como «Nowhere Boy». «Para las legiones de fans, quiero decir que honraré el poder del libro de Erika y los personajes de Christian y Anastasia. También están bajo mi piel», ha agregado. Michael De Luca y Dana Brunetti producirán el proyecto basado en la popular novela de E. L. James.

«La habilidad de Sam para mostrar relaciones complejas relacionadas con el amor, la emoción y la química sexual hacen de ella la directora ideal para llevar la relación de Christian y Anastasia a la gran pantalla», ha comentado De Luca en un comunicado.

«Los personajes de E.L. James y su forma tan gráfica de narrar los hechos requerían a alguien capaz de tomar riesgos, así que Sam parecía una elección natural», ha añadido el productor acerca de Taylor-Johnson, directora conocida por su trabajo previo en el mundo de la fotografía y el vídeo.

«Nowhere Boy» revelaba el lado sensible e inseguro de John Lennon en su adolescencia, cuando con 15 años se mostraba ansioso por vivir experiencias y se debatía en el seno de una familia disfuncional, repleta de secretos, bajo el mando de dos mujeres: la tía que le crió y la propia madre. El protagonista de la cinta era Aaron Johnson, con quien Taylor está casada y tiene dos hijas.

Taylor-Johnson prepara en la actualidad una película basada en la novela «A Reliable Wife», escrita por Robert Goorlick. Universal Pictures y Focus Features adquirieron los derechos sobre esa trilogía literaria en marzo de 2012. La saga, convertida en todo un fenómeno mundial, ha sido traducida en más de 50 idiomas y ha vendido más de 70 millones de ejemplares.

La historia se centra en las vidas de un multimillonario de 27 años, Christian Grey, y la estudiante universitaria Anastasia Steele, que se entrega a las prácticas de dominio y sumisión a las que él es adicto. Las secuelas «Fifty Shades Darker» y «Fifty Shades Freed» profundizan en esa relación.