Su protagonista femenina, Carmen Maura, recibe estedomingo el primero de los Premios Donostia que concede el Festival de Cine

Está protagonizada por Hugo Silva y Mario Casas, acompañados de Pepón Nieto y Secun de la Rosa, teniendo enfrente a una serie de brujas con los rostros de Carmen Maura, Terele Pàvez y Carolina Bang, sin olvidar a Santiago Segura y Carlos Areces, como unas «sorguiñas” vascas muy especiales. La película, que no da un momento de respiro, y que combina humor y efectos especiales, se inicia cuando dos muertos de hambre atracan una tienda de «Compro Oro” en la Puerta del Sol de Madrid. Uno de ellos incluso se debe llevar a su hijo de nueve años al atraco. La huida se producirá en un taxi, y todos irán a parar (incluida la policía que les persigue) a Zugarramurdi, un pueblo navarro dominado por una comunidad ancestral de brujas.

De la Iglesia domina completamente la narración y el tempo cinematográfico, sin dar un momento de respiro al espectador. El arranque es tan espectacular, que cuesta remontarlo, y el ver a dos galanes jóvenes de nuestro cine convertidos en unos ”pringaos” perdedores, ayuda a poner las cosas en su sitio. La película además tiene un mensaje: De todas las desgracias que les suceden a los hombres, tienen la culpa las mujeres. ¿Machismo o reflexión personal por parte de Àlex de la Iglesia? Por la noche, antes de la proyección, Carmen Maura recibió el primero de los dos Premios Donostia que este año concede el festival, el primero de su historia a una actriz española.

Las películas en competición este domingo, han levantado un poco el nivel del Festival. Tanto la británica «Le Weekend”, como la francesa «Mi alma por ti curada”, son más que dignas, con momentos de buen cine. «Le Weekend” está dirigida por Roger Michell («Notting Hill”) y protagonizada por unos estupendos Jim Broadbent y Lindsay Duncan, junto al siempre eficaz Jeff Goldblum, aquí en un personaje más secundario. Es una historia agridulce con una pareja madura de profesores británicos que viajan un fin de semana a París para revitalizar su matrimonio. Divertida a ratos, emotiva siempre y sorprendente bastantes veces, es sobre todo una película de personajes.

La otra película en competición, la francesa «Mi alma por ti curada”, está dirigida por el veterano François Dupeyron y protagonizada por Grègory Gadebois, Cèline Sallette y Jean-Pierre Darroussin. Es la historia de un hombre que posee el poder de curar con la imposición de manos, un don heredado de su madre muerta. Película excesivamente larga (sobrepasa las dos horas), es también una historia de personajes, de perdedores que luchan como saben por sobrevivir. Una muy interesante historia de emociones que mira a los más desfavorecidos de la sociedad.