Se estrena en londres la película que recrea la relación del Mago de Suspense con su esposa durante el rodaje de «Psicosis»

Para la alfombra roja de «Hitchcock», en una noche ventosa, acudió del brazo de dame Helen Mirren, quien inhabita a la mujer del orondo maestro del terror, Alma Reville. A sus 74 años, el protagonista de «El silencio de los corderos» se mostró extrañamente risueño. La película narra la historia de su peculiar relación con su mujer cuando en 1960 rodaron «Psicosis». En la alfombra roja del British Film Institute situado en el London’s South Bank, a orillas del Támesis, confesó haberse sentido nervioso ante el reto. «Quise sorprenderme a mí mismo hallándole una voz y ritmo. No quise ver dailies y sólo cuando estuvo montada enteramente. Al final, me sentí muy complacido.
«Ha sido un trabajo duro y con trampas porque todo el mundo le conoce y ha sido una formidable presencia a través de la televisión en nuestras casas y quizá el más famoso director de cine de la historia». Sir Anthony, que utilizó un «fat suit» para entrar en la piel y volumen del cineasta, defendió al director ante quienes le han acusado durante años de poseer un lado muy oscuro. «Yo no creo que fuera el monstruo que dicen. Era muy inteligente y no le gustaban los lugares comunes. Fue un hombre muy práctico y no le gustaban las tonterías que le hacían perder el tiempo».
Dame Helen Mirren dijo de Alma que fue «la roca artística y doméstica de su marido. Siempre se dijo que dirigían las películas a cuatro manos. Y dos de ellas, fueron de Alma».