11 historias distintas que mezclan el absurdo, el vodevil, el musical, el disparate y el cabaret

Entre las 11 historias de «Spot», la de una pareja que llega a casa después de después de un mes de intensas vacaciones. Se aman, se adoran, y se quieren con locura, hasta que al llegar a casa él se da cuenta de que ella se ha dejado encendida la luz del baño todo un mes, y ahí empieza la tragedia. Todo se acaba en un momento.
En otra, él se decide a entrar en la tienda de Prada, esa en la que parece que sólo con mirar en el escaparate ya estás derrochando. Entra y le atiende el dependiente más encantador, educado y amable de toda su vida. Así que no se lo piensa y se lo lleva a su casa junto con un precioso y carísimo par de zapatos, para que le haga el amor durante horas. Sí, «hacer el amor”, porque era lo que correspondía pues se había enamorado, sin reparar en que ese dependiente era un señor de Murcia con cinco hijos y una ferviente y abnegada mujer.
Otra historia cuenta como en el último concierto del grupo Abba. Agnetha calienta voz. Frida harta de todo le vuelve a recordar por enésima vez que todos los conciertos de sus diez años de vida artística han sido siempre en play-back. Pero Agnetha no ceja en su empeño y sigue atronando los oídos de su compañera. Es el principio del fin, al día siguiente, Abba, el grupo sueco más famoso de la historia, se separará. Y así hasta un total de 11 historias distintas, donde se mezcla el absurdo, el vodevil, el musical, el disparate absoluto, y el cabaret.