Una sucesión de gags en el más puro estilo de Woody Allen que no deja nada sin remover

En la obra, que llega a Madrid tras una gira por diferentes capitales españolas, Allan es un crítico de cine que mantiene conversaciones imaginarias con Humphrey Bogart. Cuando su esposa le abandona, sus amigos Frank y Linda tratan de ayudarle a encontrar pareja, con resultados en general desastrosos. Poco a poco descubrimos que Linda es realmente la única persona que puede entenderse con el neurótico Allan… solo que es la mujer de su mejor amigo.
«Tócala otra vez, Sam” constituyó el primer gran éxito de Woody Allen. Fue saludada por la crítica especializada de los Estados Unidos y calificada como «deliciosa”. Para muchos especialistas, marca el punto de perfección de cómo debe ser la comedia. Harbert Ross la llevó al cine con el título de «Sueños de seductor», protagonizada por Diane Keaton y el propio Allen.
El título de «Tócala otra vez, Sam», hace referencia a una supuesta frase que equivocadamente se atribuye a los diálogos de la mítica película «Casablanca” y que, dicha como tal, realmente pertenece al film «Una noche en Casablanca” de los Hermanos Marx. Es una de las obras que contiene el mayor número de frases ingeniosas y diálogos brillantes del teatro mundial. Una sucesión de gags al más puro estilo del genial autor americano que no deja, como es habitual en él, nada sin remover. El amor y el desamor visto por el más divertido de los perdedores. Woody Allen en estado puro.