UNA COMEDIA AGRIDULCE DE ALBERTO CASTRILLO-FERRER, EN EL TEATRO FERNÁN GÓMEZ DE MADRID

Alberto Castrillo-Ferrer fija su atención en un grupo de antiguos amigos de la facultad. Todos ellos rondan los cuarenta, edad clave en la que muchos se cuestionan el rumbo que ha tomado su vida. Después de muchos años sin verse, deciden organizar una cena. Muchas cosas han cambiado desde su etapa universitaria e incluso uno de ellos se ha convertido en una persona famosa, hecho que provocará extraños comportamientos entre los asistentes al evento. Humor, ironía, tragedia y ternura se funden sobre las tablas.

A lo largo de la cena se suceden las escapadas a la cocina para compartir confidencias, risas, críticas o desconectar durante algunos minutos de la formalidad marcada por las apariencias. Juntos componen un mosaico escénico de perdedores con sólidos principios y triunfadores que esconden más de lo que muestran.

La cocina, lugar para chismes, confesiones, risas y críticas, es donde acuden todos los invitados para compartir sus impresiones, para descansar de la tensión, para fumarse un cigarro o hablar por teléfono… es la vía de escape de esta cena formal. Todos ellos rondan los cuarenta años, una edad con importante peso social. Comenzarán a cuestionarse lo que ha sido su vida y la de los demás desde que dejaron de verse. ¿Quién quería ser? ¿Quién soy? Fracasados con sólidos principios y triunfadores que no lo son tanto.

Castrillo-Ferrer es el encargado de dirigir a un reparto integrado por Carmen Barrantes, Laura Gómez-Lacueva, Hernán Romero y Jorge Usón. La escenografía corre a cargo de Manolo Pellicer, el vestuario ha sido diseñado por Marie-Laure Bénard, el espacio sonoro lleva la firma de David Angulo y la caracterización es obra de Ana Bruned. El jueves 30 de mayo la compañía realizará el tradicional encuentro con el público asistente tras la representación.