EN FEBRERO INAGURARÁ EN LONDRES SU PRIMERA EXPOSICIÓN PICTÓRICA

A sus 72 años, Hopkins no vive más que satisfacciones. El pasado año, su composición «The Masque of Time» («La voz del tiempo») se estrenó en Dallas interpretada por la Dallas Symphony Orchestra.

Hopkins ha encontrado finalmente la calma y una cierta felicidad con su tercera mujer, Stella, tras abandonar a la primera con un bebé recién nacido, Abigail. El segundo matrimonio coincidió con sus años de alcoholismo y ha confesado haber sido muy cruel con su entonces mujer. No bebe desde 1975, ha adoptado la nacionalidad norteamericana, gusta de perderse por las autopistas estadounidenses de incógnito y a bordo de velocísimos coches de lujo y ha encontrado el «zen» en la pintura.

Capaz de ser sublime en trabajos tan dispares como el reprimido señor Stephens, el mayordomo jefe de «Lo que queda del día» o el caníbal psiquiatra Aníbal Lecter de «El silencio de los corderos», este actor galés inspirado por Richard Burton, también galés y alcohólico, se ha adentrado en una pintura de tonos oscuros y melancólicos. Los días salvajes son cosa del pasado y en su mansión caiforniana frente al océano, posee un gimnasio que usa todos los días y hasta levanta pesas. Quien lo diría del actor que representando «El león en invierno» en el West End londinense, solía olvidar sus diálogos por el estupor del alcohol.

En una entrevista reciente al diario británico The Guardian, Hopkins ha desmentido que quiera retirarse de la interpretación. Y confiesa que ha recuperado la pasión de actuar desde que compone música y pinta. «Cuando pinto, mi mente se aclara, mi cuerpo se limpia. Me siento en forma y alerta. Y siento que puedo usar toda mi energía al servicio de la película en la que esté trabajando.»

De hecho, pronto le veremos a bordo de «El hombre lobo», como sir John Talbot junto a Benicio del Toro, Emily Blunt y nuestra Geraldine Chaplin. Y Kenneth Branagh le ha dirigido en una de vikingos, «Thor», en la que es nada menos que el dios teutón del Valhalla, Odín (Wotan). Andy García le dirigirá en «Hemingway and Fuentes», en la que Hopkins será el escritor aficionado a los Sanfermines pamplonicas y su encuentro con el pescador Gregorio Fuentes, que inspiró su cuento «El viejo y el mar», que fue película con el gran Spencer Tracy. Además, en su tiempo libre, imparte cursos de interpretación en la universidad UCLA californiana. En 72 años, a Hopkins le ha dado tiempo a hacer lo que le costaría cinco vidas a cualquier otro mortal.