Triunfa en la pantalla como una de las brujas de «Oz. Un mundo de fantasía»

Y eso que se convirtió en una celebridad con la serie «That 70’s Show», como la caliente narcisista Jackie Burhardt frente a Topher Grace y Ashton Kutcher, su actual pareja. En 2010 estuvo en «El cisne negro», que la lanzó a otros ámbitos y después en el taquillazo «Ted», la del osito de peluche parlanchín.
Ahora, protagoniza «Oz. Un mundo de fantasía», el film de Sam Raimi de gran presupuesto -200 millones de dólares-, junto al estupendo James Franco: «nos hemos convertido en amigos, lo mejor de todo». En el reparto también, las «brujas» Michelle Williams y Rachel Weisz: «son unas maravillosas actrices y madres». Se rodó en Detroit. Ella y Weisz son las brujas malas mientras que la dulce Williams es Glinda La Bruja Buena. Su Theodora, «pelea entre el bien y el mal. La profundicé en su honestidad y humanidad en un mundo demassiado grande».
Es una morena muy privada que salió 9 años con el pequeño Macaulay Culkin. Desde el año pasado vive con el loco Kutcher, de 35 y todo parece muy serio. Prefiere hablar del film, para el que luce impresionantes diseños. «Hice mis escenas de acción, sobre todo enormes saltos. Ya le he perdido el miedo a las alturas y el estómago, también. Y salto en paracaídas con soltura, quiero que mi madre lo haga también».
Conserva sus amigos desde la infancia y a los 29 quiere hacer proyectos en los que confie. Y tiene su propia compañía de producción con amigas y preparan el rodaje de «Meridian Hills». «Siempre quise producir, no curo el cáncer pero me gusta entretener y dar poder a las chicas jóvenes. Es una historia de los años 70, con chicas quemando los sujetadores». Se declara feminista y no entiende a las mujeres votando a los republicanos. Y quiere igualdad de salarios. Definitivamente, una actriz diferente y no ha cumplido los 30.