A través de la confrontación entre Aquiles y Agamenón, los personajes buscan escenificar la situación actual de Grecia luchando contra Europa

A los largo de tres horas, separadas por un descanso de quince minutos, el público del Teatro Romano podrá contemplar un espectáculo que, en palabras del director del festival, Jesús Cimarro, no dejará indiferente a nadie «por su fuerza, su acción y su contemporaneidad».

Así lo ha descrito Cimarro este jueves en una rueda de prensa, quien además ha destacado que desde los años 80 no venía a Mérida una obra íntegramente en griego, una característica que «hará honor al espíritu de la lengua».
Grecia apoya la producción.

El espectáculo, que podrá verse este viernes y el sábado, ha sido creado por la compañía Polyplanity Productions. Además, ha contado con el apoyo de la Organización Nacional de Turismo de Grecia.

Lo que en las piedras milenarias del Teatro Romano se representará será la primera adaptación de los libros de Homero, en la que su director, Stathis Livanthinos, ha querido plasmar solo cuatro batallas de las que se produjeron en la guerra de Troya durante 53 días. El resto «será el antes y el después».

Homero comienza en sus cantos con el gran enfado de Aquiles, porque Agamenón, rey de los aqueos y jefe de la expedición griega contra Troya, se empeña en quedarse con su esclava favorita, Briseida. A partir de ahí se suceden las situaciones de venganza, las posiciones bélicas y las estrategias.

Para conseguir que el público no se despegue de su asiento, la obra, que ya ha sido representada en el Festival de Atenas, ha pasado de las cinco horas de duración a las tres. Asimismo, se ha convertido «en algo diferente y arriesgado por su puesta en escena», según ha subrayado Cimarro.

La interpretación de las palabras de Homero y la cólera de Aquiles correrá a cargo de 15 actores, quienes asumirán los papeles de seres humanos, dioses y rapsodas.

Los personajes, tanto en la primera escena como en la última, intentarán escenificar la situación actual de Grecia luchando contra Europa a través de la confrontación entre Aquiles y Agamenón.

Según el director de La Ilíada, los últimos minutos hablarán al espectador en general y a España, ya que pueden encontrarse similitudes actuales con la «reconciliación y la comprensión en el pasado».

En lo que respecta a la citada escenografía, destacan diversos elementos, como la utilización de 400 neumáticos que forman los muros de las trincheras y barricadas de los dos bandos en conflicto, troyanos y aqueos.

También habrá un lago de ocho metros cúbicos de agua que los separarán y que jugará un papel importante en el desarrollo de la historia.

La Ilíada será la cuarta obra que se representa en la 60 edición del Certamen de Teatro Clásico, y según Cimarro, con ella, «llegará la internacionalización del Festival»