«PRECIOUS», DE LEE DANIELS, CON GABOUREY «GABBI» SIDIBE Y MARIAH CAREY SE PRESENTA EN UN CERTAIN REGARD DEL FESTIVAL DE CANNES

Detrás de «Precious», nombres de alto voltaje. Como una de sus productoras, Oprah Winfrey, la comunicadora más poderosa de los Estados Unidos. Y Mariah Carey, sin mostrar carnes ni michelines y haciéndonos olvidar interpretando a una recatada consejera social su horrible rol en «Glitter», una de las peores peliculas de la Historia del Cine. «Precious» está basada en una novela, «Push», de Sapphire, a partir de un personaje y hechos reales. La de una joven de 16 años, obesa, fea e ignorante. Violada sistemáticamente por su padre, embarazada de su segundo hijo incestuoso (la primera, el bebé apodado «Mongo» padece retraso mental) y abusada por su madre, que la trata como una esclava. «Precious» escapa de la tortura diaria a través de sueños de éxito, música y belleza. Pero en la cruda realidad, lo consigue una escuela alternativa, donde encuentra calor, carino, amistad y la posibilidad de desarrollar su curiosidad por el conocimiento. Y, durante el parto, a un enfermero atractivo, John John, interpretado con relajada facilidad por el músico Lenny Kravitz. Gabourey Sidibe, toda color y felicidad en Cannes, fue encontrada en las calles de Nueva York. Ella no solo es Clareece «Precious» Jones sino la fehaciente muestra de que es una actriz a seguir. El rol de su madre, la bestial Mary, lo asume la actriz Mo’nique. Pero la diva absoluta es Mariah Carey, en Cannes con guardias de seguridad en plan falange romana.
En «Precious», Carey -una actriz tan limitada como cantante en su última gira en la que se ha limitado a «lipsynch» -mover los labios-, presenta bigotillo, melena morena -su color real- y oculta sus excesivas y recauchutadas curvas bajo gruesos atuendos de lana, algo de agradecer. En el film, interpreta a la asistente social señorita Weiss, quién alerta de los peligros familiares que acechan a la protagonista y vigila los desmanes de la madre de ésta.
Lee Daniels, el director, que debuta como realizador de largometrajes, ha reconocido que la diva se contuvo en sus habituales demandas y sólo compareció en el rodaje acompañada de un único guardia de seguridad. En Cannes, ha vuelto a las andadas y, más noticia aún, vuelve a lucir las enormes curvas que fueron la marca de la casa cuando Tony Mottola la descubrió, matrimonió y sacó del anonimato. Pero hay un nombre a seguir, el de Gabourey Sidibe. El film se ha mostrado en la seccion Un Certain Regard logrando llenos absolutos.El Festival Internacional de Cine de Cannes, en su 62 edición, se clausurará el proximo 24 de mayo