La Berlinale acoge el estreno de «A Single Shot» de David M. Rosenthal

La espiral hacia el abismo de Moon es lo que le interesa a Rosenthal: «Es un descenso total. Una tragedia puramente griega y gótica, también». Sus anteriores filmes han sido la comedia «See This Movie» (2004) y el drama familiar «Janie Jones» (2011). El film es negro, muy noir. John es un granjero fallido de pocas palabras y menos dinero en un pueblo del Oeste de Virginia. La propiedad de su familia se perdió por una mala gestión y tiene que trabajar a escondidas. En la pequeña comunidad todos parecen conocer los secretos de todos, muchas veces con un fatal desenlace.

Manteniendo su fatal secreto y la caja con dinero en efectivo, ésto le convierte en un ser paranoico y en víctima del sádico local Obadiah Cornish (Joe Anderson) y un compañero de prisión, Waylon (el siempre excelente Jason Isaacs), cuya novia escondía el tesoro cuando se cruzó con la bala de Moon. Por ahí pasa Simon (Jeffrey Wright, que fuera Basquiat) un buen chaval que quizá no lo sea tanto y un abogado (el siempre tremebundo William H. Macy), que sabe demasiado. Kelly Reilly es la mujer apartada de John, que no comparte sus sueños bucólicos del campo y la agricultura.

No hay apenas más conflictos morales en la pantalla en los 116 minutos de la cinta, que está basada en la novela de 1996 del mismo título de Matthew F. Jones. Tiene una atmósfera parecida a «No es país para viejos» pero sin Bardem y su pelucón y ha costado muchos años hacerla realidad. El film se proyecta en la sección Forum de la Berlinale, que muchas veces contiene lo más atractivo del certamen. «A single shot» atrae mucho en Europa, pese a estar ubicada en la America rural. Se proyectó ayer a medianoche entre la máxima expectación.

Rosenthal prepara ahora una biopic acerca del héroe y boxeador popular Billy Miske. Protagonizará de nuevo Rockwell y producirá Michael Costigan («Prometheus»).