El cineasta que ha recibido un Leopardo de Honor en el Festival suizo, cree que Hollywood nos invade

«¿Qué podemos hacer en contra de eso? Yo no he hecho películas para mis amigos, no quiero una audiencia fragmentada. Quiero hablar a todo el mundo”, ha agregado. Sin embargo, el director continúa explicando cómo los autores como él están abocados a ser seguidos por minorías: «Hoy el cine es fundamentalmente un objeto de consumo masivo dictado por las televisiones. Por eso los cineastas de mi especie trabajamos en los márgenes, y no por vocación. Porque el sistema nos conduce a una cierta marginación”.

Erice ha comentado también su punto de vista sobre la situación actual del séptimo arte: «El cine ha consumido en un periodo de 100 años lo que el resto de los lenguajes artísticos han tardado siglos. Es un niño prematuramente envejecido. Porque para mí el cine es distinto al audiovisual. El cine, tal y como lo hemos contemplado desde sus orígenes, está prácticamente en vías de extinción. De ahí cierto tono elegíaco en mi generación. Pero no quiero sumarme al muro de lamentaciones, porque hay toda una generación de jóvenes que tiene que plantearse las mismas preguntas que nos hicimos nosotros».